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jueves, 24 de octubre de 2019

Comienza el espectáculo de las grullas en la laguna de Gallocanta

© Juan Carlos Muñoz

Como cada año, cuando llega el otoño, las grullas llegan volando desde el norte de Europa a la mayor laguna esteparia de la Península en busca de temperaturas más cálidas. Y lo hacen por miles, dando lugar, en este rincón entre Zaragoza y Teruel, a uno de los espectáculos naturales más sobresalientes del sur de Europa. Si no te lo quieres perder, toma nota de todas las pistas.


https://www.hola.com/viajes/galeria/20191007150959/laguna-gallocanta-espectaculo-visual-zaragoza/1/

sábado, 27 de julio de 2019

Asociaciones del Jiloca y Gallocanta muestran sus proyectos conjuntos en Bueña

El Proyecto común muestra la actividad cultural de los pueblos.

RAQUEL SÁNCHEZ



Las Asociaciones en Red del Jiloca y Gallocanta se reúnen en Bueña.  Beatriz Martín

Unas 20 Asociaciones del Jiloca y Gallocanta se han movilizado este sábado y congregado en la primera Jornada de Asociaciones en Red en la localidad turolense de Bueña. Desde las once de la mañana han llevado a cabo multitud de actuaciones lúdicas, que han servido como ventana a todos los actos que han realizado las entidades juntas o por separado.

«Se decidió comenzar con estas jornadas en un pueblo pequeño para no concentrar todo siempre en los grandes. Ha habido mucha gente, solo en la comida éramos 200, y estamos muy orgullosos porque el municipio se ha volcado desde el principio», ha destacado Beatriz Martín, portavoz de Asociaciones en Red del Jiloca.

Desde juegos tradicionales, a un tendedero de ideas y opiniones, pasando por una exposición de la Guerra Civil se ha podido disfrutar ayer en Bueña. Los vecinos del pueblo han cedido locales, corrales, espacios municipales e, incluso, casas para poder desarrollar todas las actividades.

Una de las exposiciones que se han podido disfrutar este sábado ha sido la del Tío Cesario, un vecino muy querido en el pueblo, que recicló multitud de materiales y creó figuras con alambres, entre otras muchas obras. Para esta jornada el artista confeccionó un mapa de España de las mismas características, que la organización colocó como ‘photocall’ de la jornada.

Estas agrupaciones, en la mayoría de los casos, quieren dinamizar la vida cultural de cada localidad. Lo que ha permitido Asociaciones en Red es la unión entre diferentes pueblos para mantener un plan de trabajo continuo que mire siempre hacia el futuro. Tal y como destacan «es hora de demostrar que se puede trabajar en positivo y que los pueblos se mueven, somos España Vaciada, pero seguimos y seguiremos estando vivos».

jueves, 30 de mayo de 2019

Un viaje inolvidable por tierras de Calatayud y Daroca

30/05/2019 por Redaragon


La Diputación Provincial de Zaragoza ha distribuido 7.000 ejemplares de su ruta 4 "Daroca y Calatayud: Bodegas y Arquitectura", que destaca por sus muchos atractivos arquitectónicos




A orillas del río Jalón se alza la ciudad de Calatayud, la segunda ciudad de la provincia de Zaragoza. Próxima a ella, se encuentra la cuenca del Bajo Jiloca, hasta llegar a Daroca, ciudad histórica de rico pasado y patrimonio. Todos los encantos y atractivos de estas localidades se unifican en esta ruta turística, la guía número 4: Daroca y Calatayud: Bodegas y Arquitectura.
La publicación en papel, la décima de la colección, descubre al público junto con vídeos y fotografías en 360 grados vistosos rincones y maravillosas arquitecturas, que se pueden visualizar en: www.zaragozaprovincia360.es/pt/ruta4/
Así, unos 7.000 ejemplares ya se han editado en formato de bolsillo manejable y han sido distribuidos en los municipios de la ruta, en sus ayuntamientos, establecimientos turísticos y en las oficinas de turismo de la provincia, también en la oficina de turismo de Plaza España en Zaragoza.

Casi un centenar de páginas harán posible que el lector conozca la naturaleza de estos lugares, su gastronomía, los personajes históricos que habitaron en ellos, los ríos, valles y otros singulares detalles que el lector no puede perderse.
Las ciudades que reúne la ruta aúnan un monumental y envidiable patrimonio. El viaje comienza en Calatayud, una ciudad de larga historia a lo largo de la cual ha atesorado un increíble patrimonio. Destaca el yacimiento romano de Bilbilis, el recinto fortificado islámico y sus numerosos templos, algunos de los cuales lucen hermosas torres mudéjares, además del museo arqueológico.
Igualmente, también se encuentran yacimientos en Segeda, la gran ciudad celtibérica que se enfrentó a Roma y provocó el cambio de su calendario, en Mara-Belmonte.


También Daroca destaca por su rico y numeroso patrimonio: murallas, templos románicos, retablos góticos, puertas y fuentes. Ambas ciudades merecían por sí mismas de una guía monográfica. Recintos amurallados, colegiatas o iglesias majestuosas resaltan en ambos lugares, como Santa María, San Pedro de los Francos, o San Andrés, en un caso y San Miguel, Santo Domingo de Silos, junto a las monumentales puertas, en el otro.
Merecen también atención en Maluenda los templos mudéjares de Santa María y Santas Justa y Rufina, las torres de las iglesias de San Pedro en Romanos, o de La Asunción en Fuentes de Jiloca, los retablos de Blasco de Grañén en la Iglesia de San Blas de Anento de visita obligada tras el paseo por el verde Aguallueve, de Villarroya del Campo, Langa del Castillo, de Acered o de las parroquiales de Sediles o Villanueva de Jiloca.
Fusión de naturaleza y gastronomía  
El espléndido entorno natural de la ruta es uno de los protagonistas de la misma. Predomina por el paraje natural del Aguallueve de Anento, las aguas balnearias de Paracuellos, las orillas del Jiloca con sus frutales y los restos de los molinos de pólvora en Villafeliche.
Más que recomendable y didáctico es el paseo por el término de Murero (todo él un yacimiento paleontológico), así como los senderos jalonados de olivos en la cuenca del Perejiles de Sediles, con nevero incluido junto a la ermita de la Virgen del Villar, camino del gran espacio natural de la Sierra de Vicor.
Esta admirable naturaleza de la ruta se mezcla con la rica gastronomía. La Denominación de Origen de los vinos de Calatayud conforma uno de los grandes atractivos de la provincia: siete bodegas en los municipios de esta ruta, con esos viñedos extremos que dan excelentes caldos. Y ello sin olvidar los garbanzos con congrio o bacalao seco, los fardeles o las frutas de Aragón, que se potencian cada año con GastroCalatayud, el aceite o las mermeladas de Sediles, o las magníficas cerezas y frutales de las vegas de sus ríos.
Por otro lado, estas tierras fueron testigos del transcurso de los años y el paso de la historia. Prueba de ello son los muchos personajes históricos y personas célebres que de ellas surgieron, como Marcial en Bílbilis, o Baltasar Gracián en Belmonte (con un pequeño centro de interpretación) y muchos otros de interés histórico.
También se cuenta en la ruta con recreaciones históricas reconocidas como Las Alfonsadas o Bílbilis Renascentis en Calatayud, los medievales de Daroca y Anento, los Idus y la Vulcanalia en Mara (Segeda), o celtíberos en Badules.
Actualmente, en la provincia de Zaragoza, el turismo representa para todos los municipios una faceta muy relevante, por lo que la DPZ culmina la colección habiendo dado visibilidad y una oportunidad de desarrollo territorial a estos lugares, reconociendo los valores históricos, culturales y naturales que estos poseen.

sábado, 11 de mayo de 2019

Fuentes de Jiloca, con la escayola y el alabastro

PABLO FERRER. Heraldo de Aragón



La tradición cantera en el pueblo está hoy matizada por los cierres de antiguas fábricas, pero dos de ellas resisten, y nuevos impulsos proactivos de los vecinos buscan consolidar el futuro.... SIGUE LEYENDO

martes, 30 de abril de 2019

Vías Verdes en Aragón: pedalear por la naturaleza

Las traviesas del ferrocarril de las líneas abandonadas han dado lugar a estas rutas que discurren por los antiguos caminos de hierro y que permiten disfrutar del paisaje de manera accesible. En el territorio aragonés existen seis y se proponen más

MARÍA JOSÉ MONTESINOS



Vía Verde de la Val del Zafán, a su paso por la comarca del Matarraña.Archivo de la Comarca del Matarraña/Matarranya


Antiguos trazados de ferrocarril por los que el tren hace años que no pasa han encontrado una nueva vida al ser recuperados como vías verdes, convirtiéndose en rutas para disfrutar en bicicleta. También pueden recorrerse a pie, por lo que muchas de ellas comparten también declaración como Camino Natural. En Aragón se cuenta con tres vías verdes de larga tradición: Ojos Negros y Val de Zafán, en Teruel, y la del Tarazonica, en Zaragoza. Además, existen otras tres de corto recorrido: la Vía Verde Oliver-Valdefierro, 2,6 km en la ciudad de Zaragoza, la Vía Verde del Canfranero, en la de Huesca, y el tramo Jiloca de la Vía Verde Santander-Mediterráneo. Suman en total 186 km ciclables de antiguas vías ferroviarias por las que ya no pasa ningún tren, que discurren por paisajes muy diversos y de gran valor natural y que son accesibles a todos los públicos. Barbastro y Castejón del Puente reivindican una vía verde que llegaría hasta Monzón.

Vía Verde de Ojos Negros

La Vía Verde de Ojos Negros sigue el trazado del antiguo ferrocarril que transportaba el lignito extraído en las minas hasta el puerto de Sagunto y en 1972 dejó de utilizarse definitivamente. Es la más larga de España, con sus 195 km (92 km en territorio aragonés) en los que se va desde el interior de Teruel hasta el mar, tocando en medio la sierra de Javalambre. El punto de partida es Santa Eulalia, en la comarca Comunidad de Teruel, aunque se han dado pasos para que comience en su inicio real en Ojos Negros, dentro de un proyecto que acabaría uniéndola con Campo de Daroca y Comunidad de Calatayud (donde ya existen 2 km en Paracuellos de Jiloca y 7,5 en Calatayud, el mencionado Tramo Jiloca), para unirlo a la línea Santander-Mediterráneo que, con 800 km, sería la de mayor longitud de Europa. La Vía Verde de Ojos Negros ofrece una gama de paisajes de gran diversidad, por su longitud y el gradiente de altitudes que recorre. Santa Eulalia y Cella tienen un clima continental extremo, en donde predomina un paisaje de vegetación rastrera y campos de cereal. Al llegar a Teruel encontramos pinares de pino negro y pino carrasco, y al pasar el puerto de Escandón, con sus 1.223 m de altitud, el clima cambia y comienza a ser mediterráneo. La bajada acerca ya al ciclista a Albentosa, con sus llanuras, donde empiezan a verse los rebollos y las carrascas plantadas por Sarrión para producción trufera. Desde allí queda ya poco hasta Barracas, la primera localidad de Castellón, a solo 70 km del Mediterráneo.

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sábado, 9 de febrero de 2019

Ruta hasta las cárcavas y el 'camello' de Morata de Jiloca


Heraldo.es

Pero además, el municipio cuenta también con un tesoro de la naturaleza: una de las más espectaculares zonas de cárcavas del río Jiloca... SIGUE LEYENDO

lunes, 4 de febrero de 2019

De ruta por las Tierras del Jiloca y Gallocanta

Publicado el 

Las Tierras del Jiloca y Gallocanta hermanan las provincias de Zaragoza y Teruel en un espacio común pero a la vez sumamente diverso. Por un lado combinan parajes esteparios con sabinares milenarios, lagunas saladas y altiplánicas que atraen como un imán a decenas de miles de grullas cada invierno junto a profundas hoces horadadas por un río de piedra cuyo curso helado viene acompañado por el planeo de buitres y alimoches. La solidez de imponentes torres mudéjares como faros de un medievo que reunión a tres culturas muy diferentes y pueblos de cuento secundando una vereda solitaria. El aroma del azafrán, de la trufa o de los secaderos de jamón se ocupan de envolver para regalo un sinfín de sabores y tradiciones que por sí solas son capaces de explicar un territorio que siempre sirvió como cruce de caminos donde a los transeúntes son guiados por robustos peirones de piedra así como por los cielos más rasos y limpios que se puedan imaginar.



Tras varios días recorriendo la zona con el coche me gustaría proponer a continuación una ruta por las comarcas del Jiloca (Teruel) y Campo de Daroca (Zaragoza). Un itinerario no falto de propuestas con las que se demuestra que en esta parte de Aragón la sorpresa tiene cabida. Que es rica en rincones históricos formidables, espectáculos naturales al alcance de todos y la bondad de los lugareños que provocan que el frío invernal se pueda contrarrestar con la más cálida hospitalidad. 

Jiloca y Gallocanta, dos ejes vertebradores de un territorio fascinante



Dos elementos como el río Jiloca y la laguna de Gallocanta se encargan de vertebrar y marcar un territorio común que forma parte de provincias distintas. La comarca del Jiloca (Teruel) así como Campo de Daroca (Zaragoza) tienen en estos elementos naturales auténticos aliados que les han aportado personalidad y carácter. Al oriente de Molina de Aragón (Guadalajara), en plena frontera histórica, primero entre musulmanes y cristianos, luego entre aragoneses y cristianos, son sabedores de que sus legendarios y gélidos inviernos son, en cierto modo, parte del encanto de la tierra. Porque más que pluvioso y nuboso, este trocito de Aragón está cargado de la luz de sus cielos despejados que regalan unas increíbles puestas de sol, eternos amaneceres y noches tan estrelladas que basta con asomarse a la ventana para admirar este planetario natural al que no le hacen falta filtros.
Si de algo me sonaba esta zona era por la laguna de Gallocanta, una parada indiscutible para buena parte de las grullas que bajan cada invierno del norte de Europa buscando rincones más apetecibles para ellas. Muy pocas se escapan de detenerse algunos días tanto de ida (a partir de noviembre) como de vuelta (mediados o finales de febrero), o incluso de quedarse durante varias semanas en esta laguna endorreica de gran valor medioambiental. De hecho se trata del mayor humedal salino de la Península Ibérica y el mejor conservado en Europa occidental, condiciones excelentes para atraer a múltiples aves (no sólo grullas invernantes) durante todos los meses del año. Aquel es un paraíso para los amantes de la ornitología. Y además regala cielos estrellados, ruinas celtibéricas y unos amaneceres de otro planeta.
Pero, a lo que iba, mi intención pasaba por las grullas porque en ningún sitio se pueden ver tantas ni a tan corta distancia. Aunque lo que pasó es que fui conociendo más y más… y más, hasta darme cuenta de que había encontrado otro de mis sitios en el mundo. Que disfrutaría de los callejones medievales de Daroca y su gran patrimonio, gozaría con la gran colección de torres mudéjares de pueblos minúsculos, de un paseo agradable en la bella Anento, el Sabinar de Olalla o los Ojos del Jiloca. Que aprendería sobre el mundo del azafrán en Monreal del Campo o en Blancas, y sobre tradiciones de la tierra en el interesantísimo Museo del Jamón de Calamocha. Que me asomaría a castillos impresionantes como el de Peracense y que me relamería con su deliciosa gastronomía.

Leer mas sobre esta noticia en: https://www.elrincondesele.com/de-ruta-por-las-tierras-del-jiloca-y-gallocanta

jueves, 31 de enero de 2019

Velilla de Jiloca, naturaleza viva y disfraces de fábula

LAURA URANGA.  Heraldo
Se trata de un pueblo alegre, que sonríe a las adversidades y maximiza sus bondades naturaleza para sacar partido de cualquier circunstancia, incluso de las zarzamoras del Jiloca.... SIGUE LEYENDO